SITUACIÓN PRESENTE DE LA EDUCACIÓN DE JÓVENES Y ADULTOS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Protocolo de investigación

(CONTINUACIÓN, página 2 de 4)

 

Ese proceso fue convergente al incremento de las aspiraciones orientadas a ampliar la participación en la sociedad de la información y del conocimiento y a la creciente valorización de la educación como estrategia de política pública que contribuye con el desarrollo sustentado, la justicia social, la participación ciudadana y la gobernabilidad democrática; todas ellas iniciativas desencadenadas por organismos multilaterales durante los últimos 20 años(6). También incentivaron la adopción de políticas de educación básica de niños, jóvenes y adultos que en algunos casos asimilaron parte del acumulado de conocimientos producidos y sistematizados por el movimiento de educación popular.

Al mismo tiempo, la mayoría de los países de la región experimentó, durante la última década, procesos de reforma educativa que plantearon mejoras en la calidad de la enseñanza, en la ampliación de la cobertura y en la relevancia de los aprendizajes; sin embargo, las políticas educativas fueron limitadas por las directivas de contención del gasto social público que caracterizaron el período. Además no se acompañaron de las necesarias políticas económicas y sociales para la transformación del modelo neoliberal. Estas reformas no lograron sus objetivos, se aplicaron a través de cuantiosos préstamos internacionales y con asesoría internacional, por lo que están siendo cuestionadas y reformadas.

En ese contexto, la configuración de las políticas y las prácticas de la educación de jóvenes y adultos en los países de la región respondió a impulsos diversos y frecuentemente contradictorios, de reconocimiento de derechos y de ampliación de la oferta educativa; simultáneamente a la retracción de las responsabilidades gubernamentales y la marginalización de la modalidad en las políticas educacionales.

4.1.3 Orientación para el estudio

Se examinará el proceso de construcción del derecho a la educación de las personas jóvenes y adultas y su concreción en las políticas nacionales referidas al tema (el marco jurídico y su reglamentación, los modelos de gestión y las formas de implementación, los modos y montos de financiamiento comparándolo con datos como el PIB y su relación con los montos asignados al conjunto del sistema educativo). En este eje se relevará la presencia, la incidencia, la forma y la orientación de la cooperación internacional.

Se revisará la articulación Estado-sociedad civil para democratizar la gestión educativa y mejorar calidad y cobertura, como dato e indicador de efectividad o limitaciones de este derecho. En todos los casos se deberán identificar las diversas lógicas y estrategias puestas en juego por los actores públicos y privados en los ámbitos sustantivos, organizativos, normativos y financieros. Se estudiarán y aportarán datos estadísticos pertinentes.

Deben ser consultadas las estadísticas de analfabetismo, niveles de escolaridad, matrícula, deserción, cobertura y distribución (género, medio rural o urbano, grupos de edad, etnia y migración), así como los resultados de evaluaciones de políticas y programas.

Entre los requisitos de calidad de la enseñanza y el aprendizaje a ser considerados destacan los diseños curriculares y las políticas de producción y provisión de libros y materiales didácticos, al igual de las medidas que procuran la democratización del acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, las cuales adquirieron importancia en la cultura contemporánea.

4.2 Un segundo eje es la educación en el ámbito laboral , en el cual se tejen redes de experiencias diversas y abundantes impulsadas por la cooperación internacional y que responden, o intentan responder, a los problemas de empleo-remuneración endémicos en el continente.

4.2.1 Fundamentación

En el marco de l a reestructuración productiva impulsada por el desarrollo de las nuevas tecnologías, por la globalización y por el ajuste de las economías nacionales, el contexto económico y social latinoamericano se ha caracterizado, en el período reciente, por el aumento de los niveles históricos de desempleo, precarización de las relaciones de trabajo, ampliación del mercado informal y crecimiento de la pobreza, lo cual afecta principalmente a las mujeres, a los jóvenes, a las poblaciones rurales y a los grupos étnicos discriminados.

La profundización de la exclusión social, resultante de la restricción de los medios de subsistencia para amplios sectores de la población en la Región que viven en condiciones de pobreza, desafía a la educación de jóvenes y adultos a participar de la formación ética y política de los actores colectivos que buscan transformar las estructuras sociales injustas y, al mismo tiempo, intervenir en el mundo del trabajo en constante cambio, esto mediante la formación para su inserción productiva en la economía formal o en proyectos económicos autoadministrados y articulados en redes de economía popular o solidaria .

4.2.2 Orientación

La capacitación laboral, incluyendo las habilidades básicas (lectoescritura, matemáticas, informática, etc.), está presente en la región y es significativa para los informes nacionales que deberán relevar programas de gobierno y acciones organizadas desde la sociedad civil, incluyendo el ámbito empresarial. Esquemas y mecanismos de implementación, grupos priorizados, respaldo normativo, evaluación sistemática, mecanismos de financiamientos y articulaciones que se generan alrededor de este eje.

Al lado de las estadísticas de atención (consideradas las variables etnia, género y generación, así como la distribución urbana y rural), se incluyen en ese eje los análisis de la legislación, las directrices y los programas correspondientes, el diseño curricular y los mecanismos de certificación, así como la caracterización de las instancias de gestión y articulación intersectorial, de las fuentes y montos de financiamiento, mencionándose la incidencia de los sindicatos, de las organizaciones de la sociedad civil y la cooperación internacional cuando dicha incidencia se muestre relevante.

4.3 . Las experiencias, programas y líneas de formación de educadores de jóvenes y adultos en el sistema formal y en los ámbitos de la sociedad civil constituyen el tercer eje relevante del estudio.

4.3.1 Fundamentación

La formación de educadores y formadores de jóvenes y adultos configura un campo heterogéneo de prácticas dirigidas a una pluralidad de perfiles que incluye maestros profesionales, agentes comunitarios y voluntarios con distintos niveles de escolaridad.

Aunque el discurso pedagógico predominante confiera al educador reflexivo un papel destacado en la promoción del aprendizaje de jóvenes y adultos, la literatura latinoamericana diagnostica la omisión o marginación del tema en las políticas públicas y, en consecuencia, la improvisación o la falta de oportunidades de formación inicial y continuada para educadores, lo cual contribuye para que persistan el bajo reconocimiento social y las precarias condiciones de trabajo y remuneración de los docentes.

En razón de la escasa presencia del tema de la educación de jóvenes y adultos en las universidades y centros de investigación de la Región, las iniciativas de formación son realizadas principalmente por centros de educación popular u organizaciones no gubernamentales que valoran el compromiso ético-político de los educadores con el desarrollo comunitario sustentable, solidario y participativo.

4.3.2. Orientación

Al abordar este eje, los estudios deben considerar la situación integral de los docentes como protagonistas del proceso educativo, relacionándola con la importancia asignada a la educación de jóvenes y adultos en los países de la Región.

Para ello se espera reunir información estadística relacionada con el perfil de los educadores de jóvenes y adultos (total, distribución territorial, género, edad, salarios, formación y condición laboral), además de incluir lo referente a la cantidad, las características, los criterios de selección, las condiciones de trabajo y las formas de retribución de los voluntarios y educadores comunitarios (becas, pago por productividad, etcétera) .

Se pretende obtener información respecto de las políticas y los programas de formación de formadores de jóvenes y adultos; para ello, los estudios deberán sistematizar la legislación de los diferentes países que regula la formación y la actividad profesional de los educadores y los formadores de jóvenes y adultos; también presentarán información cuantitativa y cualitativa relacionada con las políticas públicas y los programas de formación inicial y continua en las modalidades presencial y a distancia promovidos por las universidades, centros de educación popular, organizaciones no gubernamentales y sistemas públicos de enseñanza. Conviene registrar los procesos innovadores de autoformación de educadores generados en redes y comunidades de aprendizaje.

4.4 El cuarto eje del estudio se refiere al reconocimiento de la diversidad sociocultural de la población latinoamericana y caribeña.

4.4.1 Fundamentación

La historia de América Latina y el Caribe configuró sociedades multiétnicas y multiculturales en las que asimetrías económicas y de poder marginaron amplios grupos sociales, discriminados por razones de género, etnia, lengua, religión y territorio. Esos grupos resistieron a la exclusión sociocultural hasta que, a lo largo del siglo XX, lograron que se reconociera su derecho a la igualdad y a la diversidad.

El reconocimiento de la diversidad implica la afirmación de identidades singulares discriminadas a lo largo de la historia, en especial de las mujeres, quienes buscan en la educación herramientas para la construcción de relaciones de género más equitativas, y los pueblos indígenas y afrodescendientes, que reivindican el reconocimiento, el respeto y la valorización de sus culturas.

Las demandas educativas de las personas jóvenes y adultas que reivindican derechos socioculturales son de dos órdenes: aspiran equidad en el acceso a la educación (requisito para superar la marginación socioeconómica) y proponen el desarrollo de una pedagogía intercultural que valore la diversidad y contribuya a la transformación de la dimensión simbólica de las jerarquías sociales.

4.4.2 Orientación

Se propone que los estudios nacionales analicen los mecanismos de acceso a la educación utilizados por los diferentes grupos que, en la Región, configuran sectores sujetos de discriminación: migrantes, mujeres, etnias, poblaciones rurales, jóvenes, adultos mayores, grupos en situación de riesgo y vulnerabilidad, entre los más importantes.